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Hablemos de … Inclusión

En la actualidad, estamos familiarizados con el concepto de inclusión. Lo escuchamos en la calle, en la televisión y en diferentes entornos; lo vemos día a día. Por ejemplo, en las escuelas se ha establecido que todo niño puede (y debe) ser recibido; en todos los restaurantes, edificios y parques, los ambientes se dicen accesibles e inclusivos -por el hecho de tener una rampa o un letrero en braille-. Asimismo, probablemente todos nos hemos autodenominado partidarios de la inclusión.

Sin embargo, al vincularnos con alguna persona con una discapacidad sabemos que la realidad es otra. Aún existen una serie de barreras que limitan el desarrollo óptimo de las personas con discapacidad y que van de lo visible (como la falta de infraestructura) hasta lo oculto (como los temores de los padres de acercar a su hijo a alguna institución).

Esta realidad no es un problema individual, es decir, no se relaciona únicamente con la persona con discapacidad y su familia. Esta es una situación que nos concierne a todos, pues cuando hablamos de inclusión, hablamos de todos.

De unas décadas a la fecha, la atención a las personas con discapacidad ha dado un giro y ha pasado de la atención individual y de tipo clínico, a convertirse en un asunto general. En este contexto, la atención a la discapacidad debería basarse en un modelo de atención social.

Para entender este modelo debemos dejar atrás la idea de que la problemática se centra en lo que pueden, no pueden o dejan de hacer las personas con discapacidad y observar todas las interacciones que entran en juego en el modelo. Entre estas se deben considerar las características de cada persona con discapacidad, el contexto social/escolar en el que se desenvuelven, el sistema educativo, las interacciones sociales y los ambientes. Es decir, todos los espacios de la sociedad que presentan barreras, impidiendo así, el aprendizaje y la participación en condiciones de igualdad de las personas con discapacidad. Participar no es sólo estar, sino poder desarrollarse de manera óptima y tener calidad de vida.

Para estudiar y promover la inclusión existen artículos, libros, grupos e instituciones. Estos proporcionan información esencial para poder entender la situación de las personas con discapacidad. Sin embargo, aún en la sociedad de la información, las preguntas continúan siendo las mismas: ¿cómo llevarla información teórica a la práctica, es decir, a cada situación específica en nuestros contextos?, y ¿qué podemos hacer para contribuir de manera efectiva en la inclusión? Para hablar de una sociedad incluyente, debemos pasar del conocimiento a la acción.

Es por ello que Leer Nos Incluye a Todos abre este espacio dirigido a personas con discapacidad, familias, profesionistas y todas aquellas personas que estén interesadas en formar parte de este todos. Aquí analizaremos semana a semana, diferentes textos para profundizar en la discapacidad, la inclusión, las estrategias escolares, actividades de vida cotidiana, así como en la lectura como forma de transmisión de conocimientos, posibilidad de estimulación y de conocimiento del otro. Estos temas serán abordados desde perspectivas que nos permitirán conocer y reconocer nuestras diferencias como personas, para ampliar nuestra visión de todos, pues como dice Octavio Paz: “… aquello que nos distingue, es aquello que nos une”.


Lorena Aguilar Vásquez

5 comments on “Hablemos de … Inclusión”

Me encanta la idea, felicidades… solo que estamos en un modelo social más que en uno de asistencia social, ya que como bien expresan, si el entorno carece de barreras, la persona con discapacidad puede integrarse de manera natural.
Quedo pendiente de próximos textos y gracias

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